¿Cómo nos financiamos?

La ONG no recibe subvención ni ayudas regionales o estatales, solo donativos de personas que desinteresadamente quieren ayudar. Además todo el personal involucrado en el proyecto es voluntario. Este proyecto nace de la necesidad de ayudar a los más desfavorecidos y los que menos culpa tienen, los niños.

 

La gente  contribuye como puede, un ejemplo es la escritora María Jesús Fernández Alonso, “Marisú”, que acaba de publicar un libro de cuentos infantiles “7 historias de Elfen”, con ilustraciones de Guillermo Pérez Casado. Este es el primer cuento que publica, pero tiene otros veinte en recámara. De la venta del libro, la mitad de los beneficios irán para -Ningún niño sin cenar-. Se puede adquirir aquí y muy pronto en las librerías de Castrillón, Avilés y Gijón. Su precio es de 15 euros. Elfen es un ser mágico, un duende basado en la mitología popular asturiana al que acompañan otros seres mitológicos: Delaira, la Xana, el abuelo Silverio y su nieta Olaya…  Un cuento de siempre, pero adaptado a la actualidad.

Esta obra transmite sensibilidad, respeto por todo lo que está vivo, respeto hacia las flores, la naturaleza y los seres humanos.

 

Más de una veintena de personas colaboran en esta ONG que se nutre solo de donaciones privadas. En estos dos años y medio de vida han registrado las necesidades de más de 2000 familias de 31 nacionalidades distintas. En concreto, alimentos, ropa, juguetes y material escolar para los niños de progenitores cuyo recursos económicos no llegan para cubrir esos gastos.

 

“Recogemos cada día comida y ropa procedente de todas partes de Asturias, España e incluso del extranjero. Nuestra ONG no cuenta con ayudas de la administración pública. Es la generosidad de la gente la que viste y da de comer a los niños”

 

Hemos repartido huchas por diversos comercios de Gijón, organizado eventos… La Obra Social La Caixa nos concedió el Premio a la mejor ONG con una dotación de 5.400 euros,

 

La ONG Ningún Niño sin Cenar consiguió la colaboración de la empresa de catering Cocibar, especializada en el servicio a centros públicos, que se ha comprometido a cocinar todos los menús que sean necesarios. Las materias primas se obtendrán de donaciones.  Esta voz de alarma ha encontrado eco en Ramón Fernández y Magdalena Junquera, propietarios de Cocibar. Después de 35 años detrás de los fogones, sirviendo comidas, Ramón y Magdalena han dado un paso al frente sin pensarlo. Han puesto su cocina a disposición de Ningún Niño sin Cenar y también sus contactos, ya que están dispuestos a gestionar más contribuciones para conseguir los alimentos básicos.

 

Otra vía es la Recogida en supermercado.

En nuestro nombre hace Sr. Blanco, voluntario como ninguno entregado a la causa de los niños. En este sistema, se ponen carteles, anunciando dicha recogida y se ofrecen bolsas para que los clientes llenen con lo que quieran aportar a la causa.

 

Recepcionamos diariamente alimentos que son guardados en nuestro almacén y se clasifican: por grupos alimenticios y por fechas de caducidad. Los alimentos frescos se conservan en neveras perfectamente acondicionadas en la que se vigila diariamente las temperaturas. Lo mismo se hace con los congelados, se clasifican y ordenan en arcones congeladores cuyas temperaturas se revisan diariamente.

 

Cuando llegan los barcos a Avilés a la rula y les sobra, nos llaman, y lo guardamos en los congeladores del almacén.

 

Iniciativa solidaria de los pescadores del Cantábrico. Hasta un centenar han salido a faenar en busca de calamar fresco para niños en riesgo de exclusión.  El objetivo, que a los niños no les falte el pescado en su dieta.

Los pescadores de chipirón han querido ser solidarios pero también tenaces, se tiraron casi dos horas para realizar la primera captura, pero todo por una buena causa que la ONG ‘Ningún niño sin cenar’ recibe con las puertas abiertas.

 

La ONG intenta cubrir todas las necesidades de los menores y la alimentación es su principal preocupación.